En España, la transposición de una directiva europea estableció que las empresas energéticas (Sujetos Obligados) debían realizar una contribución económica al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), en función de la cantidad de energía que comercializan.
Actualmente, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico les permite liquidar parte de esa obligación a través de los Certificados de Ahorro Energético, con el objetivo de impulsar la eficiencia energética y favorecer la transición hacia un modelo más sostenible.
Se trata de un sistema consolidado en Europa, utilizado en países como Francia.
Para los Sujetos Obligados, la compra de CAEs resulta más ventajosa que la liquidación directa del impuesto al FNEE, ya que el coste de esta contribución aumenta cada año. En 2025 podrán cubrir hasta un 80% de su aportación mediante CAEs, porcentaje que se incrementará al 90% en 2026.
Se espera que este mecanismo sustituya progresivamente a las ayudas tradicionales, convirtiéndose en la principal vía de apoyo a las empresas en materia de eficiencia energética.