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LO VOLVEREMOS A CONSEGUIR

Aunque soy de la opinión de que es mejor ser optimista que catastrofista, tampoco creo que sea bueno ser como el avestruz que esconde la cabeza para ignorar lo que ocurre a su alrededor, fingiendo que no existe, en lugar de afrontarlo con valentía.

Así pues, intentaré mantenerme en un espacio intermedio, es decir siendo objetivo con la situación de Navarra, pero con una visión positiva e ilusionante sobre nuestro futuro.

Estarán de acuerdo conmigo en que, durante años, Navarra fue ejemplo de una economía equilibrada entre una industria muy competitiva, como el automóvil o los electrodomésticos, con una agricultura única y de calidad transformada industrialmente en líder nacional e internacional, a la que se fue añadiendo un sector innovador y comprometido con el medio ambiente como son las renovables. Tampoco podemos olvidar los Centros Tecnológicos, agrupados hoy en el SISTEMA NAVARRO DE I+D+I (SINAÍ), que ayudaron a alumbrar a nuevos sectores industriales muy prometedores como el farmacéutico. Todo ello acompañado por un sistema sanitario y docente envidiado por todo el mundo, incluidas las tres universidades, donde el principio de “la igualdad de oportunidades” estaba totalmente garantizado.

Sin duda, también contribuyeron las más de 120 multinacionales que eligieron a Navarra como destino de sus inversiones con la consiguiente creación de riqueza y empleo

Pero todo ello no hubiera sido posible sin un MODELO FISCAL, justo e incentivador del empleo, la inversión privada, la innovación o el talento que además generaba ingresos más que suficientes para mantener y mejorar todos los servicios sociales como la sanidad o la educación.

Así conseguimos que Navarra estuviese, de forma continuada, ocho puntos por debajo de la media nacional en los datos del paro, o que nuestra economía creciera por encima de la media nacional o fuéramos líderes todos los años en los ránquines de productividad industrial.

Pues bien, los actuales datos económicos de Navarra no ofrecen lugar a dudas y desgraciadamente reflejan una realidad muy distinta.

Según el Instituto de Estadística de Navarra -Nastat, la economía navarra creció en el 2025 un 2,3% frente al 2,8% nacional. Así mismo, los últimos datos de la EPA confirman que el mercado laboral navarro se frena, aumenta el número de parados y la tasa de desempleo se sitúa ya en el 8%, prácticamente en línea con la media nacional y por encima de la europea.

Entre 2021 y 2025, el empleo creció un 16% en España, frente al 14% en Navarra. Y lo más preocupante es la composición de ese crecimiento: mientras el empleo público aumentó un 50%, el empleo privado apenas lo hizo un 8%. En paralelo, el número de autónomos cae desde 2021 y ya somos menos que los funcionarios públicos; por eso, no nos puede sorprender que la productividad por trabajador permanezca estancada desde 2015.

Por otro lado, hasta noviembre de 2025, la producción industrial cayó casi un 2% y la de bienes de inversión, indicador de la actividad futura, se desplomó un 10%. Las exportaciones retrocedieron un 5% hasta noviembre. Entre 2018 y 2024, el número de empresas industriales en Navarra se redujo un 0,5%, y, en los dos últimos años, el saldo de compañías que trasladaron su domicilio fiscal fue negativo.

Eso si, seguimos arrastrando un preocupante déficit en la comunicación tanto aérea, ferroviaria como por carretera que nos desconecta de Europa y de los mercados internacionales, sin olvidar que nuestra actual fiscalidad nos sitúa en desventaja frente a territorios con los que competimos directamente por la inversión y el talento.

Hoy, más que nunca, en un orden mundial lleno de amenazas e incertidumbres donde el Derecho Internacional, tal y como lo conocíamos, prácticamente ha desaparecido, es urgente que todos los que queremos a nuestra querida Navarra y deseamos que continúe siendo una comunidad diferenciada, singular y próspera, dejemos a un lado nuestras mezquinas y estériles diferencias y nos pongamos todos a trabajar por nuestro futuro.

Si así lo hacemos seguro que lo VOLVEREMOS A CONSEGUIR

 

Javier Taberna Jiménez
Presidente
Cámara de Comercio de Navarra

Artículo publicado en Diario de Navarra (06/02/2026)